Queremos dejar nuestro agradecimiento y nuestro testimonio del antes y el después en la vida de Blanca gracias al Centro ENMOvimienTO.
Era una niña con un problema gravitacional y del equilibrio, que limitaba su vida de relación con otros niños por sus miedos a realizar actividades propias de su edad.
En el colegio los niños comenzaron a reírse de “sus miedos” y la aislaban y fue entonces cuando nos recomendaron el centro ENMOvimienTO y fue un cambio fundamental en nuestras vidas, en especial en la de Blanca.
Desde el primer momento la profesionalidad y el cariño con que nos trató Maite nos dio la seguridad de que todo iba a ir bien.
Para Blanca, Maite no solo ha sido su terapeuta sino que además ha sido una excelente compañera de juegos y sobre todo una buena amiga a quien contarle todos sus problemas y sus penas del colegio, porque ella “seguro que tiene la solución”.
Blanca con su afán de superación, con tu ayuda y con tu cariño incondicional, ha ido adquiriendo habilidades y seguridad en sí misma, siendo todo esto fundamental para su desarrollo psicomotor y personal, consiguiendo superar sus miedos y pudiendo enfrentarse a los nuevos retos que le va presentado la vida.
Aquellos “ giros locos”, aquellos saltos, volteretas y subidas al rocódromo entre otras actividades…. estaban tan llenos de cariño que le ayudaron a conseguir todos los logros de superación.
Cuando nos diste el alta, dejar de “ir a jugar con Maite” fue un gran disgusto porque contigo tenía la seguridad de que todo iba a salir bien.
Por todo ello solo tenemos palabras de agradecimiento para Maite que con su dedicación y entusiasmo realiza una gran labor sacando el mejor potencial de los niños.
También nuestro agradecimiento al resto de terapeutas que coincidieron con Blanca y estuvieron con ella en alguna ocasión, como Irene y Elena, por su cariño y trabajo.
Es un centro en el que solo se respira positividad, profesionalidad y amor hacia los niños.
Has formado parte de nuestras vidas y no nos cansaremos de agradecerte por haber conseguido que Blanca poco a poco emprenda el vuelo de la vida sin miedos y con afán de superación del día a día.
Te recordaremos siempre con mucho cariño y en especial Blanca que te sigue echando de menos y te adora.
Transcribo sus palabras:
“Gracias por ser mi amiga y ayudarme a confiar en mi misma, te quiero mucho”
Gracias por todo al centro ENMOvimienTO y en especial a Maite.
Blanca y sus papás
La escuela es un área de mucha importancia en la vida diaria de los niños y las niñas. Dentro de este área se dan diversas situaciones (el tiempo del aula, del patio, el comedor, las actividades extraescolares, los deberes en casa…). Cada uno de estos contextos presenta diferentes retos y requieren de respuestas específicas y adaptadas a cada una de ellos.
Problemas en la lecto-escritura: aprender a leer y escribir es un complejo aprendizaje que requiere del buen registro, discriminación y modulación de los sistemas sensoriales visual, propioceptivo, táctil, vestibular y auditivo. Cuando no hay un buen procesamiento de estas informaciones sensoriales, puede reflejarse en problemas con la copia de figuras/letras, desorganización y cansancio en la escritura, letra ilegible (demasiado grande/pequeña, amontonada…).
La motricidad fina es una habilidad muy presente en las actividades de la vida diaria, como puede ser en el vestido (atarse los cordones, abrochar/desabrochar cremalleras y botones…), escuela (escritura, recortar, pasar páginas…), en definitiva aquellas tareas en las que tengamos que manejar y manipular con precisión objetos y herramientas con las manos. La lengua también realiza movimientos finos y precisos para articular los diferentes sonidos en el habla y en la alimentación.
Para el desarrollo de una buena motricidad fina es necesario el desarrollo de unas funciones sensoriomotoras previas. Necesitamos una buena percepción y discriminación táctil (textura, tamaño, forma..), que nos de un feedback para saber cómo mover los dedos en el manejo de estos objetos; un buen cálculo del peso y maleabilidad del objeto para saber cuanta fuerza exactamente debemos emplear en la tarea…
Además, las actividades manipulativas no dependen únicamente de manos y dedos. Para poder tener una buena pinza para la escritura y otras tareas de precisión necesitamos que nuestra mano-muñeca tengan una buena extensión y que una parte de la mano mantenga se mantenga estable para disociar los dedos. También necesitamos que los músculos de todo el miembro superior estén bien coordinados, estabilidad de la musculatura del hombro y que haya una buena base postural en todo el tronco.
Si esta base previa no está bien establecida, supondrá un mayor esfuerzo y dificultad realizar aquellas tareas manipulativas y de motricidad fina. Esto puede generar evitación, rechazo, dependencia y/o sentimiento de fracaso o pobre autoconcepto.