ENMOvimienTO somos un equipo de Terapeutas Ocupacionales, especialistas en el desarrollo del bebé y del niño/a, Certificadas en ASI® (Integración Sensorial Ayres). Todas las terapeutas del centro estamos en continua formación en diferentes metodologías del campo de las neurociencias y el acompañamiento familiar, para estar al día y poder ofrecer la calidad en los tratamientos que los niños/as y sus familias se merecen. Somos personas plenamente comprometidas y apasionadas por nuestro trabajo.
Acompañamos a los niños,
niñas y familias en su crecimiento
y desarrollo pleno, ofreciendo nuestros conocimientos
y buen hacer con respeto, cariño y mucha ilusión.
Somos personas plenamente comprometidas
y apasionadas por nuestro trabajo
La escuela es un área de mucha importancia en la vida diaria de los niños y las niñas. Dentro de este área se dan diversas situaciones (el tiempo del aula, del patio, el comedor, las actividades extraescolares, los deberes en casa…). Cada uno de estos contextos presenta diferentes retos y requieren de respuestas específicas y adaptadas a cada una de ellos.
Problemas en la lecto-escritura: aprender a leer y escribir es un complejo aprendizaje que requiere del buen registro, discriminación y modulación de los sistemas sensoriales visual, propioceptivo, táctil, vestibular y auditivo. Cuando no hay un buen procesamiento de estas informaciones sensoriales, puede reflejarse en problemas con la copia de figuras/letras, desorganización y cansancio en la escritura, letra ilegible (demasiado grande/pequeña, amontonada…).
La motricidad fina es una habilidad muy presente en las actividades de la vida diaria, como puede ser en el vestido (atarse los cordones, abrochar/desabrochar cremalleras y botones…), escuela (escritura, recortar, pasar páginas…), en definitiva aquellas tareas en las que tengamos que manejar y manipular con precisión objetos y herramientas con las manos. La lengua también realiza movimientos finos y precisos para articular los diferentes sonidos en el habla y en la alimentación.
Para el desarrollo de una buena motricidad fina es necesario el desarrollo de unas funciones sensoriomotoras previas. Necesitamos una buena percepción y discriminación táctil (textura, tamaño, forma..), que nos de un feedback para saber cómo mover los dedos en el manejo de estos objetos; un buen cálculo del peso y maleabilidad del objeto para saber cuanta fuerza exactamente debemos emplear en la tarea…
Además, las actividades manipulativas no dependen únicamente de manos y dedos. Para poder tener una buena pinza para la escritura y otras tareas de precisión necesitamos que nuestra mano-muñeca tengan una buena extensión y que una parte de la mano mantenga se mantenga estable para disociar los dedos. También necesitamos que los músculos de todo el miembro superior estén bien coordinados, estabilidad de la musculatura del hombro y que haya una buena base postural en todo el tronco.
Si esta base previa no está bien establecida, supondrá un mayor esfuerzo y dificultad realizar aquellas tareas manipulativas y de motricidad fina. Esto puede generar evitación, rechazo, dependencia y/o sentimiento de fracaso o pobre autoconcepto.